Las "vacaciones" de verano han empezado. Desde el día 1 al 23 de Agosto tengo el tiempo justo para salir de Asakusa, aunque sea por unos pocos días, y hacer pequeñas excursiones a otros puntos del mapa que aún no he visitado, y que en mi jornada de estudio me es imposible. Desde luego ya he empezado yendo a Hakone con los del instituto el pasado viernes, con lo cual ya es una cruz en rotulador permanente en mi cuaderno de visitas imprescindibles.
Existe una tradicción que consiste en comprar huevos y cocerlos dentro de los geisers de azufre. El resultado es una reacción química que provoca que las cáscaras de dichos huevos salgan negros. Dicen que si comes uno de estos huevos tu vida se alarga siete años. Me hubiera gustado hacer una tortilla de huevos negros (aunque su interior por supuesto podréis deducir que sigue conservando su aspecto y sabor) pero los profesores no quisieron, y me enfadé porque habíamos llegado con tiempo de sobras.
Antes de que nadie pudiera cantar "La canción del pirata", llegamos a Hakone-machi donde paramos para comer hasta nuestro siguiente objetivo. El banquete nos esperaba, pero era más el detalle de los platos y la comida colocada perfectamente que la cantidad de esta. Para que los chinos se quejaran y me dijeran "dentro de cinco minutos en la zona de fumadores fuera",xDD. Había mucho arroz, eso sí, y mucho té.
Después de la copiosa comida, nos dirigimos a un onsen al aire libre que se encontraba a unos quince minutos de Hakone-machi. Concretamente nos dejaron una hora para bañarnos y dar una vuelta para los alrededores. Las caras de todos al salir del onsen eran un cuadro. Para la mayoría de los chinos, a pesar de que viven en Japón, no disfrutan de la cultura como tal y se dedican a encerrarse en sus casas jugando a juegos online en vez de probar de vez en cuando estos pocos placeres que en occidente o en China no podemos disfrutar. Para muchos como digo, era la primera vez, y salían pálidos y cansados de los baños.
La última parada, curiosa elección por parte de nuestro instituto, era el museo "Hakone Glass Forest", una exposición de más de 100 piezas de cristalería venecianas en un entorno muy cuidado y detallado. Fue el último momento de relax (¿más?xD) y la última oportunidad para sacar fotos y respirar el aire casi puro de la montaña.
Al regresar estábamos obviamente bastante cansados y pasamos gran parte del camino durmiendo, incluyéndome a mí. Eso me permitió luego ir de izakaya con nuevas amistades, e incluso unas profesoras se unieron a nosotros. La noche terminó movidita, porque un par de chinos intentaron retarme a unas cuantas rondas de "Sant Hilari" y acabaron por los suelos. Me decían: "En China si dices 'kanpai' debes beberte la jarra entera o es de mala educación". No se si es verdad o es que simplemente querían hacerme beber, pero no se hace un duelo a Sant Hilari con un español,xD.
En fin, ya sé que algunos estáis de vacaciones ya, otros no podéis por diferentes motivos, pero aunque no todos podamos disfrutar desgraciadamente por igual, el verano ya está aquí señores. Disfrutad del sol vosotros que lo véis y divertíos lo máximo que podáis, pues sin duda yo haré lo mismo. Un abrazo a todo el que lo necesita y un beso a la que lo solicita. Allá donde fueres, haz lo que vieres.
¡Buen verano!
Raúl

aunque me parece muy bien todas las fotos de la excursión y sobre todo el relato que haces ... pero te felicito!!!!!!!!! por ese gran cierre de pagina ;D CAPITAN!!
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